Era 1993. Estaba en casa de mi amigo Javier, frente a una computadora que hoy parecería una pieza de museo. Él marcó un número, y el módem empezó ese concierto que cualquiera de mi generación reconoce con los ojos cerrados: pitidos, chirridos, estática… y de pronto, silencio. Estábamos conectados. Wow.
No sé explicar bien lo que sentí. Era como abrir una puerta en la pared del cuarto y descubrir que detrás había un planeta entero. Textos de universidades en otros países, gente conversando a esa misma hora desde lugares que solo conocía en el mapa. Esa tarde la vida nos cambió.
Puerto Rico antes del "www"
Para entender la magia hay que entender el contexto. A principios de los 90 el internet era mayormente académico. En Puerto Rico, la Universidad de Puerto Rico ya conectaba a redes académicas y los más aventureros vivían en los BBS (bulletin board systems): computadoras a las que llamabas por teléfono para dejar mensajes, bajar archivos y jugar. Servicios como CompuServe, Prodigy o America Online tenían números de acceso en San Juan [1].
Todo pasaba por la línea de teléfono de la casa, así que conectarse tenía un costo social: nadie podía llamar mientras tú navegabas. Más de una discusión familiar empezó con "¡suelta el teléfono que estoy esperando una llamada!".
Llegan los proveedores boricuas
A mediados de la década nacieron los proveedores locales. Caribe.Net, fundado en 1994, se reconoce como el primer proveedor de internet comercial de Puerto Rico [2]. Poco después Datacom Caribe lanzó Coquí Net (coqui.net), un nombre que muchos boricuas asociamos con nuestras primeras cuentas de correo [1][3]. Su red quedó registrada oficialmente en 1997 [3], y el portal coquinet.com llegó a ser una ventana para que la diáspora leyera los periódicos y escuchara la radio de la isla desde cualquier parte del mundo; hasta un estudiante de MIT lo escogió como su página web favorita en 1997 [4].
Ese detalle me emociona: desde el principio el internet boricua fue un puente. Conectaba a los de aquí con los de allá.
De la curiosidad a la carrera
Aquella tarde con Javier no fue solo una anécdota; fue una brújula. Estudié Sociología, porque siempre me fascinó entender cómo se comporta la gente en grupo, y el internet era el experimento social más grande que había visto. Luego vinieron los chats, las primeras páginas web en HTML hecho a mano, los banners, los buscadores, las redes sociales, el móvil y ahora la inteligencia artificial. En 2009 fundé Alterno Agency, y más de tres décadas después de ese primer chillido del módem sigo aquí, trabajando en lo digital todos los días.
Lo que aprendí en 30 años conectado
- La tecnología cambia; la necesidad humana, no. Queremos conversar, aprender y pertenecer. Del BBS a TikTok, es lo mismo con mejor resolución.
- La curiosidad es la mejor inversión. Nadie me enseñó una carrera digital porque no existía; la aprendimos explorando.
- Los amigos abren puertas. Literalmente: sin Javier y su módem, quién sabe a qué me dedicaría hoy.
Gracias, Javier
Hoy mis hijos hablan con asistentes de voz y ven videos en alta definición sin saber lo que es esperar cinco minutos a que cargue una foto. Me encanta. Pero de vez en cuando les cuento del módem que chillaba y ponen cara de que les hablo de la Edad Media. Y un poquito sí: fue la edad media del internet, y tuvimos la suerte de vivirla desde el principio.
Aquel sonido del módem fue, sin saberlo, el himno de mi carrera.
Referencias
- Ortiz Laureano, Z., et al. (1990s). "Who is providing Internet services in Puerto Rico?", Puerto Rico FAQ (soc.culture.puerto-rico). Menciona Caribbean Internet Service, Datacom Caribe (coqui.net) y servicios como AOL y CompuServe.
- Wikipedia. "Caribe.Net". Fundado en 1994 como el primer proveedor de internet de Puerto Rico.
- ARIN WHOIS. AS10396 COQUI-NET – Datacom Caribe, Inc., San Juan. Organización registrada en 1995; red registrada en 1997.
- MIT, Intro to Media Studies BBS (1997). "Favorite web site": coquinet.com como ventana a la prensa y radio de Puerto Rico.



